Ficha noticia Suscripción al RSS
La presbiacusia es la pérdida de audición debida a cambios que experimenta la percepción auditiva por la influencia de la edad. Estos cambios son el resultado de la pérdida de sensibilidad de las células ciliadas de la cóclea, de la degeneración de las fibras nerviosas del nervio auditivo y de la reducción del potencial endococlear como consecuencia de la atrofia de la “stria vascularis” responsable de los procesos bioquímicos en la producción de la endolinfa. El deterioro de las células ciliadas basales de la cóclea, que son responsables de la audición a frecuencias agudas, es la causa de la pérdida en estas frecuencias que se manifiesta con un perfil audiométrico descendiente. Generalmente la deficiencia auditiva propia de la presbiacusia es bilateral.
Además hay que tener presente que el envejecimiento puede dar lugar a una degeneración neural difusa con un deterioro de las vías nerviosas y de los centros de procesamiento cognitivo, lo cual se traduce en una pérdida de discriminación de la palabra. Esta pérdida de discriminación puede valorarse con la audiometría verbal. La pérdida de audición para las frecuencias agudas perjudica la audición de consonantes fricativas y silbantes lo que deteriora notablemente la inteligibilidad de la palabra que se manifiesta en la afirmación “oigo pero no entiendo”. Queda claro que a la pérdida selectiva de la sensibilidad coclear pueden añadirse deterioros neuronales de la vía auditiva y dificultades en la percepción a nivel del sistema auditivo central.
Las Otoemisiones acústicas productos de distorsión (OEA PD) están presentes en casos de presbiacusia mientras que se deterioran en los casos de patologías por ruido y agentes químicos. Esto confirma el hecho de que mientras el ruido y agentes químicos afectan mayormente a la cóclea, la deficiencia auditiva por la edad corresponde en mayor medida al nervio auditivo y a la variación de los potenciales endococleares. Recordemos que el fenómeno del “recruitment” está asociado a las lesiones cocleares provocadas por ruido y agentes químicos,
Algunos tratamientos farmacológicos propios en esta edad comportan la administración de medicamentos tóxicos para el oído como: antibióticos aminoglucósidos (estreptomicina, kanamicina, gentamicina, tobramicina), medicación contra la malaria (quinina, cloroquina), antirreumáticos (salicilatos) , medicaciones contra el cáncer (cisplatino), diuréticos potentes (furosemida). Estos tratamientos agravan la pérdida propia de la edad. Estas medicaciones son retenidas por el organismo en periodos largos y en mayor concentración en los líquidos del oído interno especialmente en personas con trastornos hepáticos o renales. En los tratamientos el control de la toxicidad se realiza mediante: valoración audiológica básica, audiometría de alta frecuencia y OEA.
La expectativa de vida en España ha aumentado notablemente y actualmente está en España en 78,5 años para los hombres y 84,6 años para las mujeres. Esta mayor longevidad de la vida supone un mayor número de personas con problemas auditivos. En el año 2000 en España un 17,2% de la población tiene 65 años o más de 65 años y un 5,1% de la población tiene 80 años o más de 80 años.
La pérdida auditiva es el tercer problema crónico más importante para la salud de las personas mayores después de la artritis y la hipertensión. Las estadísticas indican un 25% de personas con problemas auditivos para la edad entre 65 y 75 años y un 45% en personas de más de 75 años.
La dificultad de codificar debidamente el lenguaje puede suponer en personas de edad avanzada con pérdida auditiva un esfuerzo adicional con la consiguiente fatiga auditiva.
En pérdidas auditivas importantes y si deja de estimularse durante mucho tiempo la correspondiente zona de la corteza cerebral existe el peligro de que el cerebro destine esa zona a otra función.
Los modernos audífonos digitales correctamente adaptados permiten soluciones altamente beneficiosas para la solución de estos casos: por su gran fidelidad, empleo de micrófonos direccionales que mejoran la audición en ambientes ruidosos enfocando a la persona que se desea oir, sistemas especiales de amortiguación automática de ruidos intensos, reducción de ruidos no deseados estableciendo diferencias entre la relación de modulación de la palabra y el ruido y reduciendo la ganancia en la banda de frecuencias del ruido, etc.
Mención especial merecen los nuevos diminutos audífonos retroauriculares de tecnología RITE con el receptor dentro del canal auditivo. Esta solución es sumamente discreta, evita la resonancia de la propia voz por exceso de graves y potencia las frecuencias agudas con mayor pérdida en las presbiacusias con lo cual se consigue una mejor inteligibilidad de la palabra. Son indicados en este tipo de deficiencias auditivas propias de la edad (presbiacusias). Hay que tener presente que un 80% de las adaptaciones de audífonos se realizan a personas de más de 55 años.
Estudio escrito por: Don Enrique Salesa Batlle. Licenciado en Ciencias Físicas.
Presidente de la Fundación Pedro Salesa Cabo y Presidente Instituto Auditivo Salesa
Bibliografía:
- Abellán A., Esparza C. (2011) Un perfil de las personas mayores en España, 2011. Indicadores estadísticos básicos. CSIC. Madrid. Informes Portal Mayores nº 127.
- Abelló Pere (2010) Presbiacusia. Elsevier España.
- Lalueza P., Girona L. (2010) Acúfenos y Fármacos. Ototoxicidad. APAT. Barcelona.
- Palmer Catherine V. (2006) The Aging Auditory System: Considerations and Rehabilitation. Seminars in Hearing 27-4. Thieme.
- Palmer Catherine V. (2011) Current Perspectives on Ototoxicity. Seminars in Hearing 32-3. Thieme.
- Weinstein Barbara E, (2009) Hearing Loss in the Elderly: A new Look at an Old Problem, en Handbook of Clinical Audiology, Katz J. sexta edición, Lippincott Williams and Wilkins.

